¿Sabías que la boca alberga de forma natural una gran variedad de microorganismos? ¿Y que entre ellos destaca especialmente un hongo conocido como Candida albicans?
Tener hongos en la boca es algo normal y saludable, que habitualmente no causa ningún problema. Sin embargo, cuando las defensas bajan o se altera la flora oral, los hongos pueden multiplicarse y dar lugar a una infección conocida como candidiasis oral. Aunque no es una patología tan habitual como por ejemplo las aftas bucales, sí se da con cierta frecuencia especialmente en bebés, ancianos o personas con las defensas debilitadas.
En este post, te contamos cuáles son los síntomas de la cándida en la boca, cómo se trata y cuáles son las causas más frecuentes de su aparición, además de darte algunos consejos para prevenirla.
Síntomas de los hongos en la boca
Comencemos por aclarar cuáles son los síntomas de los hongos bucales para que puedas identificarlos y saber cuándo acudir al dentista. Aunque dichos síntomas pueden variar en función de la persona y el grado de afectación, en general los indicios más frecuentes son:
- Placas o manchas blancas en la cara interna de las mejillas, encías, lengua o paladar, que suelen ser dolorosas y sangrar ligeramente si se desprenden. Este es el síntoma más característico de la candidiasis oral.
- Sensación de ardor, escozor o quemazón en la cavidad oral, especialmente al comer y beber.
- Sequedad bucal persistente o sensación algodonosa en la boca.
- Gusto alterado o metálico.
- Dificultad para comer, tragar o hablar con normalidad.
- Halitosis o mal aliento, debido a la excesiva proliferación de los hongos.
Además, los hongos pueden extenderse hacia diferentes zonas de la boca, como la garganta o la lengua, generando molestias específicas que se detallan a continuación.
Síntomas de los hongos en la garganta
Cuando la infección por hongos se extiende hacia la garganta, los síntomas pueden llegar a confundirse con otras patologías respiratorias o infecciosas, por lo que es importante prestar atención y acudir al odontólogo ante cualquier indicio.
Así, los signos más habituales del hongo en la garganta son:
- Dolor o dificultad al tragar, incluso alimentos blandos o líquidos.
- Sensación de picor persistente en la garganta.
- Enrojecimiento o placas blanquecinas visibles en la zona faríngea, las amígdalas o la úvula.
- Ronquera o cambios en el tono de voz cuando la infección alcanza la laringe.
Síntomas de los hongos en la lengua
Por su parte, la lengua es una de las partes de la boca donde los hongos se manifiestan de forma más frecuente. En esta zona, los síntomas más característicos son:
- Presencia de una capa blanca o amarillenta que recubre parte o toda la superficie de la lengua.
- Enrojecimiento y sensación de quemazón, sobre todo al consumir alimentos calientes o picantes.
- Lengua agrietada o con pequeñas fisuras que pueden volverse dolorosas.
- Mayor sensibilidad al tacto o a ciertos sabores.
Tratamiento para los hongos en la boca
Ahora que ya conoces los síntomas más frecuentes de la candidiasis oral, vamos a ver cómo se trata este problema. Dependiendo de la causa, la extensión de la infección y el estado general del paciente, el tratamiento puede variar, aunque suele combinar medicamentos antifúngicos con medidas de apoyo.
- Antifúngicos tópicos u orales: La base del tratamiento es la prescripción de medicamentos antifúngicos por parte del profesional sanitario. En casos leves, se utilizan fármacos tópicos en forma de gel o pomada que se aplican directamente en la zona afectada. Si la infección es extensa o se repite con frecuencia, pueden recetarse antifúngicos en forma de pastilla.
- Corrección de factores predisponentes: También resultará fundamental identificar las causas que han favorecido la aparición del hongo, que veremos en detalle más adelante, para evitar que vuelva a suceder.
- Mejora de la higiene bucal: Cepillarse los dientes después de las comidas (incluyendo la lengua), usar hilo dental y mantener limpios los aparatos de ortodoncia o dentaduras postizas, en caso de usarlos, son medidas importantes para evitar una nueva infección.
- Dieta adecuada: Es recomendable reducir el consumo de azúcares, que favorecen el crecimiento del hongo, así como hidratarse adecuadamente. En algunos casos también se valora el uso de probióticos para reequilibrar la flora oral.
- Control por parte del dentista: Llevar a cabo un seguimiento tras la infección es importante para asegurar la curación completa, descartar enfermedades subyacentes y prevenir recidivas.
¿Por qué salen hongos en la boca?
Como hemos visto al principio, los hongos están presentes en la boca de forma natural, pero cuando se rompe el equilibrio de la microbiota oral y las defensas no logran controlar su proliferación, dan lugar a la infección conocida como candidiasis oral.
A continuación, detallamos las causas más comunes que favorecen este problema:
Sistema inmunitario debilitado
Hay ciertas situaciones que afectan al sistema inmunitario, como son el VIH, la diabetes mal controlada, los tratamientos inmunosupresores u oncológicos o las enfermedades autoinmunes, entre otros.
En estos casos, el sistema inmunitario se debilita y aumenta el riesgo de que los hongos se extiendan y provoquen una infección, siendo este uno de los factores más relevantes en pacientes con candidiasis oral recurrente.
Hongos en la boca en un bebé
En los bebés, el sistema inmune aún es inmaduro, por lo que son un grupo de edad que suele presentar candidiasis oral con frecuencia; en este caso particular, esta afección se conoce como muguet.
Otro grupo poblacional que sufre hongos en la boca habitualmente son los ancianos, que también suelen tener sistemas inmunitarios más débiles, además de utilizar prótesis dentales y tomar múltiples medicamentos, ambas condiciones que favorecen un entorno propicio para el desarrollo de hongos.
Hongos en la lengua por estrés
El estrés prolongado es otra de las causas frecuentes de la candidiasis oral, dado que debilita las defensas del organismo y altera el equilibrio de la flora bucal. Asimismo, el estrés puede dar lugar a hábitos que irritan la mucosa, como apretar la mandíbula o descuidar la higiene oral, lo que incrementa aún más el riesgo de infección.
Consumo de medicamentos
Algunos fármacos también pueden favorecer el desarrollo de hongos. Entre ellos destacan los antibióticos, que eliminan ciertas bacterias protectoras, y los corticoides inhalados, que reducen las defensas locales si no se realiza un enjuague después de usarlos.
Igualmente, los medicamentos inmunosupresores y ciertos tratamientos para el cáncer también pueden influir en la aparición de candidiasis oral.
Mala higiene
Por supuesto, una higiene oral insuficiente o inadecuada también da lugar al crecimiento de los hongos, dado que permite la acumulación de placa bacteriana y restos de alimentos en la boca. Por este motivo, es imprescindible cepillarse los dientes después de cada comida y no olvidar el cepillado de la lengua.
Hábitos poco saludables
Algunas malas costumbres, como el consumo de tabaco y alcohol o una dieta rica en azúcares, pueden alterar el equilibrio de la flora bucal, disminuir la producción de saliva y favorecer la extensión de los hongos. Asimismo, los hábitos mencionados no solo aumentan el riesgo de infecciones fúngicas sino que también empeoran la salud en general.
Cambios hormonales
Por otra parte, las variaciones hormonales que afectan a las mujeres durante ciertos periodos, como el embarazo, la menopausia o incluso la menstruación, pueden alterar el equilibrio de la flora oral y reducir las defensas en esta zona. De hecho, los hongos en la boca son una infección relativamente común en mujeres embarazadas, aunque suelen resolverse sin problemas con un tratamiento sencillo.
Prevención de los hongos en la boca
Para finalizar, vamos a contarte cómo puedes prevenir la aparición de hongos en la boca, llevando a cabo las siguientes medidas:
- Mantener una buena higiene bucal, cepillando los dientes y la lengua después de cada comida y usando hilo o cepillos interdentales.
- Limpiar y desinfectar las prótesis dentales y retirarlas durante la noche para evitar acumulación de microorganismos.
- Enjuagarse la boca después de utilizar inhaladores con corticoides para eliminar residuos que puedan favorecer la proliferación de hongos.
- Reducir el consumo de azúcares y alimentos procesados que contribuyen al crecimiento fúngico.
- Evitar el tabaco y el alcohol, que irritan la mucosa y alteran la microbiota oral.
- Hidratarse adecuadamente para favorecer la producción natural de saliva, que funciona como protección ante las infecciones.
- Visitar al dentista regularmente para detectar cualquier alteración o infección en sus etapas iniciales.
- En casos de enfermedades crónicas o tratamientos que afecten al sistema inmunitario, seguir las indicaciones médicas y acudir a los controles periódicos.
Siguiendo estas sencillas prácticas, podrás mantener tu salud bucal y minimizar la probabilidad de desarrollar candidiasis oral.
Si sospechas que tienes hongos en la boca, no dudes en visitar una de nuestras clínicas para que podamos evaluar tu caso y prescribir el mejor tratamiento. En CEIO contamos con un equipo de odontólogos altamente cualificados que no solo solucionarán posibles problemas como la candidiasis oral, sino que te ofrecerán un servicio dental integral. Y es que en CEIO somos especialistas en implantología, ortodoncia y estética dental, con tratamientos como blanqueamiento dental, ortodoncia invisible, endodoncias, reconstrucciones dentales y mucho más.